lunes, marzo 21, 2005

Empieza a rodar

Como hace poco tiempo que se ha creado esta figura, parte de mi promoción pensó que había cosas que mejorar y aprovechando que estaba de visita el Ministro de Defensa en Barcelona para la presentación de un libro, se le hizo llegar esta carta :


"CARTA ENVIADA AL MINISTRO DE DEFENSA, SR. DON JOSÉ BONO MARTÍNEZ,
POR LA REPRESENTACIÓN –EN PARTE TÁCITA– DE LA 2ª INCORPORACIÓN/04, CATEGORÍA OFICIAL, DE RESERVISTAS VOLUNTARIOS, EJÉRCITO DE TIERRA.


1.- ASPECTOS ESENCIALES

1.1.- Por Ley, la Reserva Voluntaria debe permitir completar, cuando las circunstancias lo requieran, las capacidades propias de las Fuerzas Armadas –FF. AA.–, a la vez que garantizar el ejercicio del derecho y deber constitucional de todos los españoles de defender a España. Para que la Reserva Voluntaria constituya una organización y agrupación de personal realmente útil y eficaz, apta para su empleo tanto en circunstancias normales como en situaciones excepcionales, el proceso de activación debiera satisfacer no sólo la normativa vigente en cuanto a los requisitos para dicha activación sino también las propias exigencias específicas de cada caso, principalmente las derivadas de su rapidez operativa. Por tanto, con el fin de articular las características anteriores planteamos su puesta en práctica de la siguiente manera:

1.1.1.- Circunstancias normales. Denominamos de esta manera las referidas a la utilización de las FF. AA. en el desarrollo normal de sus actividades en territorio nacional junto con las derivadas de la participación administrativa española en organizaciones internacionales y/o en misiones fijas fuera de España. Para ello, las activaciones deben producirse con relativa rapidez y en función de las necesidades puntuales de las Unidades, Centros u Organismos –UCO,s–.

- Con la antelación habitual en las peticiones administrativas, cada UCO debiera poder expresar su previsión máxima de necesidades de personal reservista al respectivo Jefe de Estado Mayor o Subsecretario de Defensa, caso de los Cuerpos Comunes –CC,s–.

- Con la anterior cifra prevista, el Ministerio de Defensa debiera calcular la partida económica correspondiente en función de la cuantía de dicho personal reservista, elevando al Consejo de Ministros, antes del final del ejercicio económico, su petición de aprobación de dicha activación y de los fondos económicos asociados.

- Una vez aprobado y publicado en Boletín Oficial del Estado, a partir de enero de cada año las UCO,s estarían en libertad legal de utilizar a conveniencia dicha cuantía de personal reservista, sin posibilidad de rebasar el máximo aprobado.

- Paralelamente, el reservista que desease agilizar su activación debiera hacer renuncia escrita al preaviso de antelación de un mes en ser activado. De la misma manera, debiera lograr de su empleador la renuncia al preaviso de quince días que establece la normativa actual. Obviamente, estas renuncias serán de suma facilidad para reservistas en situación de desempleo, profesionales autónomos o propietarios de su propia actividad mercantil; en los restantes casos, deberá negociarlo con su empleador, con lo que la renuncia podrá verse reducida a plazos inferiores o, simplemente, ser inviable, volviendo a la situación de partida, no perdiéndose con ello nada diferente al momento presente.

La ventaja del planteamiento anterior estriba en permitir un uso rápido del personal de la Reserva Voluntaria sin alterar lo más mínimo la normativa actual, ya que pretender su modificación en aras de una mayor flexibilidad puede resultar algo imposible o difícil de conseguir en plazos cortos.

1.1.2.- Situaciones excepcionales. Denominamos de esta manera a las referidas a la utilización de las FF. AA. en situaciones extraordinarias en territorio nacional o en cualquier situación en el extranjero, excepto las derivadas de la participación administrativa española en organizaciones internacionales y/o en misiones fijas fuera de España. Resulta obvio que en aquellos casos la activación corresponde al Consejo de Ministros, a propuesta del Ministro de Defensa, cumpliéndose escrupulosamente con ello la normativa al efecto.
1.2.- Es a todas luces evidente que en el ánimo de los reservistas está prestar sus servicios a España de una manera global y desinteresada, de tal forma que su disponibilidad no se vea limitada por las necesidades de un determinado destino y, consecuente con ello, pueda ocurrir que, resueltas dichas necesidades, nadie recurra a sus servicios durante largos períodos. Dicho de otra manera, entendemos que la limitación exclusiva del reservista a su plaza o destino adquirido puede cercenar sus expectativas de disponibilidad. Creemos, por tanto, conveniente arbitrar la posibilidad que, ante necesidades excepcionales, también dentro del territorio nacional, aquellos que expresamente así lo hayan solicitado sean llamados para prestar sus esfuerzos, encuadrados en equipos voluntarios y volantes, de disponibilidad inmediata o cuasi-inmediata. Ello no solamente elevará su sensación de utilidad, sino que constituirá una excelente manera de formalizar su total voluntariedad y disposición con su compromiso, a la par que demostrará ante el pueblo español y sus superiores jerárquicos las ventajas de la Reserva Voluntaria, tanto en situaciones de emergencia civil como en operaciones militares.
1.3.- No obstante todo lo anterior, creemos que la Reserva Voluntaria alcanzaría su máxima efectividad si fuese diseñada como un elemento completo en sí mismo, dotado de autonomía orgánica, de manera que pudieran formarse Unidades de Reservistas, tal como ocurre en países de nuestro entorno y en Estados Unidos, capaces de sustituir en tareas logísticas las carencias globales de personal derivadas de su desplazamiento a lugares donde en ese momento sean requeridos. Todo lo anterior sin perjuicio que fracciones menores de dichas unidades pudieran ejercer tareas más operativas, relacionadas con seguridad, defensa pasiva, protección civil, etc..., contando siempre con personal que voluntariamente solicite pertenecer a esas secciones y supere los requisitos de aptitud psicofísica establecidos.
1.4.- Para que la Reserva Voluntaria o las Unidades de Reservistas, en su caso, alcancen entidad propia y constituyan un constante objeto de motivación para la sociedad española interesada en estas tareas debiera establecerse un sistema de promoción por ascensos, de igual manera al existente para la escalas profesionales. Creemos que un paralelismo con la Escala de Oficiales, con la de Suboficiales y con el sistema de ascenso de los MPTM,s, según cada categoría de reservistas, resultaría altamente eficaz para los fines descritos y contribuiría tanto al perfeccionamiento profesional como a la motivación y satisfacción por pertenecer a las FF.AA. en la modalidad de reservista voluntario.
1.5.- Como continuación al planteamiento de párrafos anteriores debiera posibilitarse la realización de una carrera propia militar en la Reserva Voluntaria, una vez más, siguiendo el ejemplo de países de nuestro entorno y Estados Unidos. Resulta contradictorio, en cuanto a la óptima utilización de los conocimientos del personal reservista, limitar su permanencia a quince años de vinculación con las FF. AA. con independencia del grado de activación que hayan sufrido en ese período. Si dicho número de años obedece a limitaciones relacionadas con los derechos pasivos generados por cualquier tipo de relación con la Administración, lo lógico es contabilizar tiempo de servicio efectivo, es decir, “tiempo activado” y no “tiempo a disposición de una hipotética activación”, hecho que lo mismo pudiera darse con frecuencia o, por el contrario, no producirse en momento alguno de dicho período. Por otra parte, constituirá en el futuro una pérdida de provecho para las FF. AA. que personas con 40 años de edad, por citar un ejemplo, deban pasar a la condición de Reservista Honorario –caso de haberse incorporado con 25 años– mientras que otros puedan vincularse a la Reserva Voluntaria precisamente con edades superiores a la citada. Todo lo anterior sin perjuicio que pudiera establecerse una línea de acceso desde la Reserva Voluntaria a las FF. AA. profesionales, restringida y minoritaria, si así se quiere y con todas las salvaguardas que se estime procedentes en la selección de personal, pero que, de alguna manera, permita reclutar con carácter permanente a aquellos reservistas excepcionales que hayan demostrado rendir un estimable resultado dentro de los ejércitos.
1.6.- La aspiración de lograr que la Reserva Voluntaria constituya por sí mismo un elemento reforzador de las capacidades propias de las FF. AA. no sólo forma parte de su definición legal sino que parece estar en el ánimo de todos, Mando y reservistas. Creemos que contribuiría fuertemente a ello el hecho que sus miembros pudieran realizar periódica y voluntariamente cursos ofrecidos al personal en activo, maniobras conjuntas encuadrados en sus respectivas unidades e, incluso, operaciones con unidades reservistas extranjeras, en igualdad de condiciones de exigencia y profesionalidad, de manera que dicha formación pudiera ser un dato positivo más a la hora de decidir su utilización en todas aquellas misiones en que deba contarse con personal preparado y apto para complementar las posibles carencias puntuales de plantilla profesional.


2.- CUESTIONES DE MÉTODO


2.1.- Los órganos de relación de la Reserva Voluntaria con las FF. AA se concentran en las Delegaciones y Subdelegaciones de Defensa, en el ámbito jerárquico previo a la activación y la Oficina General de Reservistas, en un nivel general, que entendemos más social y próximo a sus destinatarios. Con el fin que este organismo sirva en la práctica como fuente de información rápida y eficaz sobre los múltiples asuntos que puedan inquietar a todos los reservistas, más aún en estas primeras fases de desarrollo corporativo, creemos que dicha Oficina General debe ponerse a la mayor brevedad a disposición de la Reserva Voluntaria con todos los medios de comunicación utilizados hoy en día. En concreto, creemos que su página web interactiva, direcciones de correo electrónico, números de teléfono y fax, así como la dirección postal y horarios de atención al público deben ser establecidos y dados a conocer a la mayor brevedad, de manera que, junto con un personal adecuadamente formado para proporcionar todo tipo de información, sirva como único y preciso medio de difusión de todo cuanto afecte a la Reserva Voluntaria.
2.2.- Dada la formación académica de los aspirantes a reservistas voluntarios en la categoría de Oficial, su fase de Formación Básica Militar –FBM– podría simplificarse en cuanto a contenido teórico a exponer, supliéndola con un temario por correspondencia mucho más amplio o, mejor aún, con un “Libro Básico del Aspirante a Reservista Voluntario”, que, a semejanza del editado para el soldado, le permitiera preparar adecuadamente los conocimientos teóricos, sin perjuicio de demostrar su grado de aprendizaje mediante los exámenes pertinentes. En cambio, se echa en falta mayor tiempo de formación práctica en aspectos relacionados con orden cerrado y abierto, desarrollos tácticos, armamento, material y ejecución de servicios. Todo ello implicaría la asignación de más personal instructor y quizá de categoría superior a la de suboficial en las incorporaciones para oficiales reservistas, a fin de evitar paradojas en la subordinación temporal entre instructores y alumnos. Por contra, aquellos aspirantes con formación previa militar, gran parte de los cuales consiguieron en el pasado empleos superiores al de soldado, podrían ser eximidos de conceptos que les resultan sobradamente conocidos en beneficio de un plan de estudios de mayor contenido para ellos. Se trataría, simplemente, de adecuar los planes de enseñanza de esta fase en función de los conocimientos previos de cada grupo de aspirantes, de su historial militar, en definitiva.
2.3.- Respecto a la F. Específica M. –FEM–, resulta notoria la indefinición en las UCO,s respecto a sus cometidos formativos, hecho que está creando cierto desencanto. Procedería, por tanto, nombrar responsables –tutores– en cada destino e instruirlos adecuadamente en cuanto a cómo debe desarrollarse tal fase y qué grado de incremento de aprendizaje se espera obtener de los aspirantes. Una información más detallada eliminaría los recelos iniciales que la figura del aspirante ha generado entre parte del personal militar, funcionarios y personal laboral. Resulta también necesario una mejor descripción de los destinos en la fase de selección, de tal forma que el aspirante no familiarizado con la terminología y cometidos militares pudiera efectuar su selección de manera más acertada, adecuando sus aptitudes y conocimientos a las necesidades específicas de cada puesto.
2.4.- Respecto a la fase de Activación, la exigencia sobre disponibilidad de los reservistas voluntarios y su entusiasta respuesta debiera ir en correspondencia con un mayor compromiso de las FF. AA. en cuanto a la prestación a realizar, de manera que cada reservista tuviera la seguridad que, periódicamente, fuera a ser activado por un tiempo mínimo, no tanto para la realización de períodos de instrucción y adiestramiento o asistir a cursos de formación y perfeccionamiento, ya contemplado en la normativa actual, sino para un desempeño real y con cierta continuidad de tareas consonantes con su especialización en la vida civil o en funciones extraordinarias.
2.5.- La propia indefinición de algunos destinos y sus cometidos ha dado lugar a la aparición de sentimientos de insatisfacción entre algunos reservistas, más aún sabiendo que, en principio y salvo por cambio de residencia, dichas plazas son perpetuas. Procedería por tanto articular algún sistema que permita el traslado de destino, hecho, por otra parte, totalmente habitual entre el personal militar. Adicionalmente, salvo la carga burocrática, no vemos mayor inconveniente en la posibilidad de ofrecer cambios de destino e incluso aceptar permutas, de manera que paulatinamente pudieran verse satisfechas las aspiraciones de quienes han sentido cierta frustración a la hora de conjugar su especialidad o apetencias profesionales con la realidad práctica de los cometidos de su plaza.
2.6.- No acertamos a ver la razón de incompatibilidad entre la condición de reservista voluntario y la pertenencia a la Guardia Civil o Cuerpo Nacional de Policía. De igual manera como sucede en otros países, principalmente en Estados Unidos, nos parece existe una total coherencia entre el desempeño profesional en esos Cuerpos y la participación periódica en cometidos de la Reserva Voluntaria.


3.- TEMAS PENDIENTES DIVERSOS


3.1.- La aparición de retrasos en algunas expectativas generadas entre los reservistas, aun tratándose en ocasiones de demoras lógicas en los procesos administrativos, ha dado lugar a cierto sentimiento de falta de diligencia en la debida atención que su desinteresado ofrecimiento podría merecer. Creemos que, precisamente por tratarse en muchas ocasiones de aspectos más bien secundarios, tendrían fácil solución y que, por tanto, su enumeración puede ser más que suficiente para lograr una rápida respuesta positiva. En concreto, citamos:
- Dotación de uniformidad de los reservistas del Ejército de Tierra. Resulta notoria su parquedad, habiendo quedado limitada, en prendas externas, al uniforme de campaña, siendo así que en gran parte de destinos el personal militar profesional viste de manera diferente a la descrita. Si, adicionalmente, la propia normativa nos permite y alienta a participar en actos representativos militares, a la vez que ya ahora se nos está invitando, por parte de las unidades donde hemos realizado la FEM, a conmemoraciones donde el resto del personal viste de manera distinta a la de campaña, parece razonable proceder paulatinamente a dotarnos de aquellos elementos de uniformidad de los que carecemos, previéndose, además, el pedido con la antelación suficiente para salvar las demoras en su entrega, cifradas en algunas ocasiones en más de tres meses.
- Emblemas y Distintivos. Al día de la fecha, en el caso del Ejército de Tierra parece ser no hay nada dispuesto sobre nuestra adscripción a un Arma o Cuerpo determinado, ni, por tanto, sobre qué emblemas asociados deberemos portar; tampoco parece estar definido el distintivo característico de la Reserva Voluntaria. Nuestro criterio es el de no establecer diferencia externa alguna entre el reservista voluntario y el militar profesional, de manera que no puedan generarse situaciones indeseadas que afecten a la disciplina y al mantenimiento de la línea jerárquica inherente a cualquier actividad en el seno de las FF. AA. No obstante, si la decisión final estableciera el uso obligatorio de un distintivo, sugerimos como más adecuado, sencillo e intuitivo el diseño de dos letras R y V entrelazadas, a semejanza del antiguo emblema de la Guardia Civil, a portar exclusivamente en solapas, cuello de camisa y galleta de uniforme de campaña. Igualmente, planteamos como solución aceptable la adscripción a un Arma o Cuerpo en función de aquella a la que pertenezca mayoritariamente el personal militar profesional de cada destino. Por tanto, debieran formalizarse ambos extremos con celeridad, de manera que, ante cualquier activación, tengamos claro los emblemas a llevar correspondientes a los diversos tipos de uniformidad de cada Ejército.
- Tarjeta de Identidad Militar –TIM–. Precisamente la normativa limitando el uso del uniforme a instalaciones militares así como la carencia de esa prenda entre los reservistas del Ejército de Tierra, a excepción de la modalidad de campaña, justifica una mayor necesidad de disponer rápidamente de la citada TIM como único medio de identificación y acceso con ocasión de acudir a aquellas instalaciones. Es por ello que expresamos nuestra preocupación ante la gran demora que se está produciendo en su confección y entrega a los destinatarios.
- Dado que en el momento presente hay reservistas de otras incorporaciones que todavía no han percibido sus indemnizaciones correspondientes a la FBM y que nadie ha recibido cantidad alguna correspondiente a la FEM, sirva esto como recordatorio de la demora en su percepción, superior en algunos casos a los tres meses. Del mismo modo, dadas las fechas en que nos encontramos y cara al cumplimiento de nuestros deberes respecto a la declaración del Impuesto de Renta de las Personas Físicas, resulta preceptivo disponer del correspondiente documento de “nómina” u “hoja de salarios”, en donde queden reflejadas las cantidades brutas abonadas por nuestra participación en las diversas fases de formación, así como los descuentos aplicados. Sería deseable arbitrar también las medidas necesarias para que en los períodos de activación haya un inmediato abono de las cantidades devengadas, en igualdad de fecha con el resto de los militares profesionales, que normalmente se corresponderá con el último día de cada mes.
- Resulta sorprendente que, estando la Reserva Voluntaria formada por gran número de profesionales con dominio de uno o varios idiomas diferentes al español, además de estar adscritos parte de ellos a destinos de “lingüística” –traductores–, no se nos esté permitiendo por el momento realizar las pruebas conducentes a la obtención de diversos perfiles lingüísticos. En igual sentido, resultaría de interés conjunto, tanto para las FF. AA. como para los propios interesados, la posibilidad de realizar cursos de idiomas, en función de la oferta que periódicamente establece el Ministerio de Defensa y en concordancia con la amplia disposición de muchos reservistas a participar en misiones en el extranjero. Creemos de gran utilidad también la obtención de la habilitación de seguridad para traducir documentación OTAN, con carácter general para aquellos que ocupan destinos de “lingüística”. En línea con todo lo anterior, vemos también de interés la posibilidad de conseguir el título de Intérprete Jurado a través de la condición de reservista voluntario activado en unidades de “lingüística” y una vez cursados los créditos de traducción jurídica y económica necesarios para ello.
3.2.- La Administración, consecuente con las exigencias sobre disponibilidad de los reservistas voluntarios, debiera corresponder a su voluntariedad y entusiástica respuesta con medidas de sencilla implantación y coste no relevante, consciente que contribuiría con ello a elevar su grado de satisfacción, su motivación por la tarea a desarrollar y al incremento de los incentivos necesarios para lograr una mayor captación de personal. Planteamos con carácter no limitativo las siguientes:
- Derecho del titular y familiares de primer grado a ISFAS y/o Sanidad Militar durante todo el tiempo de compromiso, con independencia de la situación de actividad que se mantenga en ese momento, estableciéndose, en su caso, las cuotas a abonar por dicho concepto correspondientes al titular y al Estado.
- Derecho del titular y familiares de primer grado a la utilización de Residencias logísticas y de Acción Social, Colegios Mayores, Instituciones militares de enseñanza primaria, secundaria y campamentos de verano e instalaciones vacacionales y deportivas militares, de acuerdo con la normativa al respecto en cuanto al orden de prelación y asignación de tales plazas. A tal efecto, bastaría que la Dirección de Asistencia al Personal –DIAPER– incluyera específicamente la figura del reservista, esté o no activado, como beneficiario de sus ofertas.
- Derecho del titular y familiares de primer grado al beneficio de descuentos en sus viajes particulares por ferrocarril y vía marítima, dotándoles del correspondiente talonario de vales y, en general, derecho a todas aquellas prestaciones que, de acuerdo con cada categoría, puedan disfrutarse en virtud de la condición militar con independencia de la situación de actividad que se mantenga en ese momento y en igualdad de condiciones con el personal militar profesional.


4.- SATISFACCIÓN Y RESPONSABILIDAD COMÚN


Como comentario final a la enumeración de temas, queremos manifestar nuestra satisfacción por el éxito total que ha constituido el primer año largo de andadura de la Reserva Voluntaria. Somos conscientes, además, que dicho éxito se ha logrado sin apenas publicidad, bajo métodos de difusión personales. No obstante, no podemos ocultar el riesgo que tal procedimiento –denominado popularmente “boca a boca”– tiene, en cuanto que, de igual manera que ha contribuido a difundir el entusiasmo por su aparición, puede servir para transmitir un desencanto por su mala aplicación. Por consiguiente, es responsabilidad de todos nosotros aportar nuestro mayor esfuerzo para el logro de una Reserva Voluntaria con la máxima eficacia y utilidad para nuestras FF. AA.

Barcelona, 17 de marzo de 2005"

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